"La auténtica felicidad, la libertad de sentir"

"La auténtica felicidad, la libertad de sentir"

Mientras que su vida se desvanecía, ella vivía...

" Perder la mirada, distraídamente, 
perderla y que nunca la vuelva a encontrar
." 

Ella escondía sus mejores secretos en su alma, donde nadie pudiese experimentarlos. Solo ella sabía la eternidad de su dolor, a pesar de todo, se sentía alegre. Se sentía tan alegre que lloraba. Se miraba al espejo y su mirada reposaba en sus labios, y en su pecho. Su corazón latía con tanta fuerza, que era imposible pararlo. Se desvanecía poco a poco. Ni siquiera el tiempo era capaz de acabar con su terrible pesadilla. Eterno dolor. Amargura. No podía huir de su esclavitud, condenada a sufrir hasta su muerte. Su corazón junto con ella, desaparecieron. No se halló ni siquiera la brisa de su olor. Desapareció en la eternidad de su dolor. 


2 comentarios:

una Amante dijo...

Vi que te habías pasado el otro día por mi blog y no he podido aguantar las ganas de ver el tuyo ;)Me encanta la música tan relajante que tienes,además, le va genial a tus textos.
Besicos!

K. Wasikowska dijo...

Perderse en la inmensidad del dolor no es algo agradable. Más aún sabiendo que la vuelta es mil veces más dolorosa.
¡Un beso!

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